Jim y Bob Burgess huyeron de Shirley Falls, su pueblo natal de Maine, a Nueva York en cuanto pudieron. Jim, un elegante y exitoso abogado corporativo, lleva toda la vida menospreciando a su hermano, y Bob, un abogado del estado que idolatra a Jim, ha llevado una vida tranquila. Pero su antigua dinámica se ve alterada cuando la hermana de los dos, Susan, que se quedó en su pueblo, los llama por un asunto urgente. Resulta que su hijo adolescente, Zach, se ha metido en un mundo de problemas, y Susan necesita desesperadamente su ayuda. Y así, los hermanos Burgess regresan al paisaje de su infancia, donde las tensiones largo tiempo enterradas comienzan a salir a la superficie de una manera inesperada que los cambiará para siempre.