Mafalda no se considera una niña pesimista -más bien realista-, pero si se detiene a observar cómo tratamos la Tierra, no hace sino encontrar razones para preocuparse.
"¿Cómo va el planeta?" es una de las preguntas que se plantea constantemente, y las respuestas que encuentra le parecen cada vez más deprimentes..., pero no hay nada que el humor no pueda combatir.